Los aceites de oliva refinados, como explicamos aquí, son esencialmente una grasa sin color, olor ni sabor. En este estado, no son aptos para el consumo directo porque carecen de las características sensoriales que esperan los consumidores y, por lo tanto, no pueden comercializarse de esta manera.
Además, durante el proceso de refinado, el aceite de oliva pierde prácticamente toda su fracción insaponificable, cuyos compuestos son responsables de muchas de las propiedades beneficiosas asociadas a los aceites de oliva vírgenes.
Para que sea apto para el consumo, el aceite de oliva refinado debe mezclarse con aceite de oliva virgen o aceite de oliva extra virgen, que le aportan color, sabor y aroma.
La proporción de aceite de oliva virgen en la mezcla suele ser bastante baja, generalmente entre un 10 % y un 15 %. La combinación de aceite de oliva refinado con aceite de oliva virgen o extra virgen da lugar a la categoría comercial conocida como “aceite de oliva”, que es la categoría de aceite de oliva más vendida en España. En la etiqueta, los consumidores pueden encontrar la indicación: “contiene exclusivamente aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes”, sin especificar el porcentaje exacto de cada tipo de aceite utilizado en la mezcla.
El principal requisito que debe cumplir esta mezcla es que su acidez sea menor o igual a 1°.
¿Qué son los aceites de oliva “intensos” y “suaves”?
Estos términos, utilizados dentro de la categoría de “aceite de oliva”, actualmente no están regulados por la legislación. Generalmente, se considera que corresponden a las antiguas categorías de 0,4° y 1°, que fueron eliminadas porque podían confundir a los consumidores al sugerir que la acidez era un indicador de calidad en los aceites de oliva que no son vírgenes.
Los aceites de oliva intensos y suaves se diferencian según la proporción de aceite de oliva virgen utilizada en la mezcla. En lugar de indicar el porcentaje exacto de aceite de oliva virgen, los productores suelen utilizar estos términos para describir la intensidad de sabor del producto.
Los aceites de oliva intensos tienen un sabor más pronunciado porque contienen una mayor proporción de aceite de oliva virgen. Por otro lado, los aceites de oliva suaves contienen una menor proporción de aceite de oliva virgen y tienen un sabor más delicado. Por ello, si eliges consumir la categoría de “aceite de oliva”, te recomendamos optar por un aceite de oliva intenso, ya que generalmente contendrá una mayor proporción de aceite de oliva virgen.